Cómo se aplican la Inteligencia Artificial y las TICs al perfil del abogado

El fenómeno de la Inteligencia Artificial en el ejercicio profesional. Cómo se aplican la Inteligencia Artificial y las TICs al perfil del abogado.


Trabajo de investigación presentado durante el 1º bimestre del año 2021 por la alumna Agostina Fernanda Parente en el contexto de la asignatura «Inteligencia Artificial y Derecho», dictada por la Profesora Cecilia C. Danesi en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.




1. INTRODUCCIÓN


La sociedad es dinámica. Esta va se va transformando y adaptando constantemente como consecuencia de los distintos hechos sociales que van sucediendo con el correr de las décadas, y la evolución de la tecnología es un hecho que innegablemente viene modificando o atravesando de forma contundente varios ámbitos sociales entre los que podemos destacar el ámbito jurídico. A diferencia de cualquier otra área, el ámbito del derecho se encuentra, en general, en una posición más conservadora, por lo que gran parte de los operadores del derecho se manejan bajo la premisa que, en un futuro muy cercano, las llamadas TICs o tecnologías de la información y comunicación, así como el avance científico sobre la Inteligencia Artificial, van a terminar desplazando su trabajo por completo. Por lo tanto, en este trabajo lo que se intentará será el evaluar los aspectos tanto positivos como negativos de la influencia de esta nueva era tecnológica sobre el derecho, como impacta por sobre la profesión del abogado así como también en el proceso o procedimiento judicial, y analizar si los miedos de los profesionales son infundados o no de acuerdo a la cada vez mayor incorporación de instrumentos o herramientas que involucran el uso de la inteligencia artificial o TICs en las tareas que le incumben al abogado o hasta incluso al juez.




2. EL IMPACTO DE LAS TICS Y LA IA EN EL DERECHO


Como se mencionó en la introducción, es innegable que las nuevas tecnologías y la Inteligencia Artificial comenzaron a introducirse en varios campos de la vida cotidiana y generaron un fuerte impacto en ella, ya que muchas personas no esperaban cambios tan radicales en determinados sectores, y esto termino generando en algunos inquietudes e incertidumbres sobre cómo estas TICs afectaran a su labor profesional. Esto sucede en el derecho. El oficio del abogado siempre fue manual o mecánico, manejándose prácticamente con documentos físicos, con el movilizarse hacia los juzgados, obteniendo conocimientos a través de libros o códigos físicos, es decir dándole muy poco uso a la tecnología. Es por esto que llegada esta nueva Era, les produjo un gran cambio en sus formas de organización, trabajo, interacción tanto con sus pares como sus clientes, y hasta incluso los mismos juzgados a la hora de proceder administrativamente con los casos. A raíz de esto, las opiniones suelen ser muy divididas. Para ciertos operadores del derecho, hoy en día la labor se complejizó, mientras que para otros les facilita o agiliza los procesos.


Lo cierto es que, podríamos hablar que tanto las TICs como la llamada Inteligencia Artificial terminan siendo una especie de asistente o de ayuda para el abogado, esto porque a pesar de traer complejidades (ya que esto lleva cambios no solo en el proceder de aquellos para llevar un caso ante un tribunal u organizarse bajo un estudio jurídico junto a otras personas, sino también cambios en la formación de ellos, tanto para quienes ya se encuentran siendo profesionales del derecho como para los que en un futuro lo serán, al tener que incorporar a sus estudios estos nuevos conocimientos tecnológicos para adecuarse a las nuevas formas de trabajo conllevándoles un gran desafío) lo que hacen es otorgarle nuevas herramientas que potenciaran su labor, lograran que este sea más eficiente, ágil, y más práctico.


2.1 ¿Serán los abogados desplazados de su ejercicio a causa la IA?

Esta es la gran incertidumbre que ronda entre los abogados y a través de ellos podemos mencionar tres vertientes de pensamiento: están aquellos que niegan que la Inteligencia Artificial pueda desplazar su trabajo con la idea de que una “maquina” no puede reemplazar la labor humana; otros opinan que ella es muy útil y podrá generar cambios positivos en mercado laboral; y finalmente quienes creen que, si podrán ser desplazados en la mayoría de sus tareas comunes, pero no inmediatamente. [1]


En cuanto a la primera vertiente, podemos decir que la idea que la Inteligencia Artificial solamente se remonta a una “maquina” es bastante desacertado. Ella se traduce en distintas herramientas que pueden llegar a ser físicas (la típica idea del robot haciendo el trabajo de un humano) como a través de diferentes mecanismos electrónicos como podría ser el caso de buscadores de jurisprudencia, es decir que en ella podemos encontrar distintas sub áreas dentro de la que tenemos obviamente a la robótica, pero también la llamada cognitive computing (informática cognitiva), la machine learning (aprendizaje automático), la augmented intelligence (inteligencia aumentada) como algunos ejemplos. Todas estas sub áreas forman lo que es la Inteligencia Artificial la que, de esta forma, tomará decisiones sin ningún control externo a través del uso de algoritmos y aprenderá de esas interacciones para modificar sus predicciones a futuro para llegar a un resultado más actualizado y eficiente, adaptado al uso que se le dé dentro del área específica.


Aclarado eso, y tratando de introducir una pequeña y simplificada definición de lo que es la Inteligencia Artificial y como se conforma, pasamos al otro extremo de las vertientes, que es aquella opinión que en un futuro este tipo de prácticas tecnológicas desplazaran al abogado. Ello no es así. Claramente sorprende que la Inteligencia Artificial tenga esta capacidad de autoaprendizaje y que sea una tecnología autónoma, donde con sus algoritmos en juego automatiza la mayoría de los trabajos tradicionales del operador del derecho, y que esto está cada vez más presente en nuestra realidad, pero a pesar de eso siempre será imprescindible la presencia del abogado en sí, ya que la idea no es reemplazarlo, sino facilitarle la labor, siendo que un sistema de Inteligencia Artificial no podría copiar mediante sus algoritmos la naturaleza de la inteligencia humana.


Por lo tanto, queda la segunda vertiente de opinión como la más apta para tratar de describir una realidad más próxima, sacando provecho del potencial que tiene el uso de la Inteligencia Artificial en el derecho y con una mirada más positiva dentro de lo que es el impacto en el mercado laboral.